La Primera Guerra Galáctica

Las Tensiones entre el Imperio Terráqueo y sus colonias aumentaba. El Consejo Imperial promulgó mandatos con la intención de atraer a los gobiernos estelares más cerca de las raíces Terráqueas. A las nuevas colonias se les daba menos tiempo para establecerse antes de tener que pagar impuestos, y los gobiernos estelares tenían menos margen de tiempo para conseguir beneficios.
En 2296, un explorador independiente hizo el primer contacto con los t’sa, una especie alienígena con capacidad interestelar. Los t’sa controlaban un pequeño grupo de estrellas a las que habían llegado sin un motor más rápido que la luz. A diferencia de los contactos anteriores, ninguna nación podía reclamar a los t’sa, sus mundos o su valiosa tecnología. Así que varios estados coloniales – y el Imperio Terráqueo mismo – intentaron justificar la anexión de los t’sa. Los t’sa se resistieron, rechazando rápidamente todas las ofertas. No tenían nada en contra de unirse a la sociedad galáctica, pero tampoco querían convertirse en un estado cliente de la humanidad. El conflicto sobre los t’sa llevó la discordia entre el Imperio Terráqueo y los gobiernos coloniales a un punto de ruptura.
Gregor Kent, gobernador de las colonias Thuldan, se declaró independiente de la Tierra en 2298 y simultáneamente anunció la formación del Imperio Thuldan. Enseguida, los Thuldans convencieron a muchos gobiernos a proclamar la independencia y reclamar el reconocimiento como gobiernos soberanos. El Imperio Thuldan tenía la flota más fuerte entre las colonias. Una vez declarada la independencia, la mayoría de las colonias le siguieron. Incluso VoidCorp se apuntó, lo que comenzó una disputa hostil con su corporación madre, Microtel. Sólo la República Boreal se abstuvo, ya que las facciones internas de la nación luchaban en su propia guerra civil.
Las seis grandes potencias Terráqueas tenían que actuar, o lo perderían todo. El Imperio Terráqueo reunió sus fuerzas, una masiva armada de naves militares. Esta armada se dividió para lanzar ataques sobre las colonias que habían declarado su independencia, y pronto otras naciones y corporaciones estelares se vieron involucradas en el conflicto. La Primera Guerra Galáctica había empezado. Las amenazas y el ruido de sables inicial pasó a combate abierto en el año 2299. En tres años, todo el espacio humano estaba envuelto en un todos-contra-todos interestelar. Los bloques de poder de la Tierra querían seguir gobernando – y más importante, poniendo impuestos – sobre las naciones estelares. Al mismo tiempo, varias naciones se atacaron unas a otras, buscando incrementar sus esferas de influencia y probar su superioridad militar. Todo el mundo tenía un error que enmendar, una afrenta que vengar. Muchos clamaban que los problemas eran nuevos, pero muchas de las causas de la guerra podían rastrearse hasta su origen en el momento en que la gente de la Tierra estaba firmemente atada al planeta que poblaban. Incluso aquellas naciones que se consideraban aliadas de la Tierra rompieron el trato para tomar ventaja de la situación.
La Primera Guerra Galáctica fue violenta, marcada por largos periodos de crispante anticipación seguidos por combates súbitos y mortales. Algunos sistemas estelares se encontraron envueltos en largos y agotadores combates cuando las naves fortaleza combatían las naves del sistema y los transportes de tropas alcanzaban la superficie planetaria. Fue una guerra cara, tanto en vidas como en recursos.
El conflicto era interminable. Las seis alianzas de la Tierra y algunas naciones estelares estaban destrozadas por conflictos internos, pero el paso de los años lentamente determinó el vencedor. Empezando en 2308, una serie de campañas lideradas por el Imperio Thuldan causó serias pérdidas a las fuerzas Terráqueas. Para 2311 estaba claro que la era del imperialismo de la Tierra se había terminado, y el Imperio Terráqueo aceptó arbitrar un encuentro para llevar la paz a su final. Sin una excusa para seguir luchando, las naciones estelares fueron a la mesa de la paz.
El Tratado de la Tierra se firmó en 2312. Entre las condiciones del tratado que terminaba la Primera Guerra Galáctica estaba la abolición de las superpotencias con base en la Tierra, el reconocimiento formal de veinticinco naciones estelares, y la formación una vigésimo sexta, la Unión del Sol, para reemplazar al extinto Imperio Terráqueo. La Unión Solar era mucho más pequeña que el Imperio Terráqueo, formado por el sistema Sol y otras poco más de 100 estrellas cercanas.

~ por Dungeon Master en 14 Abril 2006.

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